sábado, 14 de agosto de 2010

Qué lejos.....................


Hoy, mirando hacia el pasado noto que algunos cambios producidos desde mi niñez hasta mis hoy 46 años son positivos.

Nuestra calidad de vida ha mejorado, sin duda, hoy vivimos en un mundo globalizado, bien comunicado, con leyes que nos ¿protegen? ......................................

Sin embargo, haciendo una comparación entre el pasado y el presente, no puedo evitar sentir nostalgia, por que no puedo evitar pensar que con menos éramos más felices, más conformistas puede, pero más felices.

Qué lejos quedan esos tiempos en donde corríamos detrás del aro o de la única pelota de cuero que había en la calle o incluso en el barrio.

Pero también qué lejos que queda la solidaridad, el coraje, la rebeldía, el orgullo.

¿Dónde habrá quedado aquello donde ibamos todo a una?

Hoy veo un considerable puñado de políticos enfrascados en sobresalir de forma personal pero desgarrándose las vestiduras por la independencia de una nación pero incapaces de unirse ante esa causa ante la cual invierten horas de coloquios, discursos, charlas y mares, ya no ríos, de tinta.

Lejos quedó el valor de la palabra, del compromiso, lejos, pero muy lejos, muy atrás, la diginidad, los valores escenciales para poder, como antaño, cimentar los muros de una nación.

¿Cómo, allá, en un pequeñísimo país llamado Uruguay, en 1830 un puñado de criollos fueron capaces de redactar una constitución que apenas ha sido retocada al día de hoy y en pleno siglo 21 un puñado de grupúsculos políticos no sean capaces de comprender e interpretar la actualidad?

Lejos están al menos a la vista de la gente común de mostrarse capaces de mostrar unidad, coherencia, voluntad de querer de verdad cambiar las cosas.

Hace unos días el alcalde la la villa hacía mención ( coincido con su artículo) del enorme aporte económico que Catalunya realiza al estado español y en cambio, es "olvidado" por éste a la hora de distribuir equitativamente ese aporte por parte de todas las comunidades.

Creo que es ya una necesidad el reclamar independencia, ya no por motivos económicos, sino por que Catalunya necesita recperar su dignidad como pueblo, necesita recuperar el respeto por sí misma, necesita dejar de ser el malo de la película pero al mismo tiempo ser el anciano quejoso que reclama atención.

Nuestra clase política debe de salir de este estado de sumisión, la libertad no se negocia, se gana, la independencia no se pregona, se reclama, pero para reclamarla debemos de ser fuertes.

Y eso es lo que está más lejos, con un colectivo político que está cada día más lejos del pueblo, cada día con menos apoyo, cada día más lejos de ser escuchados, por la sencilla razón de no ser dignos de confianza.

Por una parte, las dos ediciones del tripartito nos demuestran que si bien se avazó en temas sociales, se retrocedió y mucho en credibilidad, en respeto, en seriedad, sobre todo en la seriedad que requiere administrar los dineros del pueblo.

Ya nadie se expone ni se la juega, falta liderazgo, falta poder de convocatoria, falta poder de convicción, más que partidos políticos tenemos agencias de empleo para familiares y amigos.

Para muestra basta mirar lo que pasa con el ex alcalde de Isovol, con una pésima adminitración pero además pagando un sueldo a un asesor de ¡¡¡¡¡¡más de 3000 EUROS AL MES MAS GASTOS SOCIALES!!!!!!!!!!!!!!! y ese señor ( tengalo en cuenta ) ese ex alcalde es nada menos que el presidente del Consell Comarcal de La Cerdanya.

¿Esa es la clase de política que aspira a gobernarnos? ¿ ellos son capaces de hacernos creer que si somos independientes serán capaces de gobernar lo que hoy no son capaces de administrar con responsabilidad y austeridad?

Pero el tema de fondo es que ni Puigcercós, ni el señor Laporta ni Carretero, entre otros, son capaces de crear una coalición capaz de aglutinar a todos los partidos, agrupaciones y pequeños grupos llamados independentistas.

Les falta valor, les falta sentido de resposabilidad, les falta patriotismo, no ese que pregonan de la boca para afuera, les falta amor por esta nación y les sobra orgullo, les sobra amor propio, les sobra soberbia, les sobra vanidad.

Una nación se construye desde la humildad, de la capacidad de construir entre todos, de la capacidad de transmitir esa necesidad de ser indendientes, se construye desde el sentido de la resposablidad, del sentido de estado, del sentido de la solidaridad y del respeto mutuo, del sentido de colaboración, de mostrar con hechos, con números, con argumentos sólidos y contundentes el por qué Catalunya quiere y tiene que ser independiente.

Si un recien llegado es capaz de verlo, ¿cómo ellos no son capaces de lograr que el pueblo catalán lo vea?. Pues por que la imagen que dan es la de aspirar al poder más que nada para saciar apetitos y objetivos personales y el pueblo, señores, no es tonto.

No se puede seguir así, no basta con ELS SEGADORS y la señera.

No basta con 4 palabras y el sentido de la oportunidad, no basta decir y clamar que son independentistas, hacen falta hechos, realidades, hace falta coraje, hace falta unidad, y eso, señores es justo lo que les falta a ustedes.

Creen que el desencanto que produjo la sentencia del estatut es suficiente para encender la llama de la rebelión en las urnas, o que puede provocar rechazo a España por parte del pueblo catalán.

Lejos están, a mi criterio de la verdad, ustedes son los que le están fallando al pueblo catalán, mostrando su preocupación personal por encima de los intereses del pueblo.

La historia los juzgará dentro de poco, por ser como son ahora, ya en el 78 no tuvieron lo que le sobró al pueblo vasco: CORAJE Y UNIDAD, y está para verlo, ellos no pagan otro impuesto que no sea el de la casa del rey, mientras que Catalunya paga todos y más.

Tuvieron entonces la oportunidad, pero les faltó coraje y les pesó mucho la sombra de Tejero y ese 23F.

Resulta que Madrid no cobra los impuestos a la herencia, pues resulta que ya son muchos de los grandes capitales catalanes que tiene allí su primera residencia. VAYA, criticamos, pero aquí lo seguimos cobrando y permitiendo y hasta fomentando la fuga de divisas de tierras catalanes.

Pero se llenan la boca criticando a Madrid y España, mientras que en casa el déficit es galopante por la sencilla pésima administración que tiene la resposabilidad este tripàrtito.

Lejos ha quedado la confianza señores, muy lejos, más lejos queda aún la credibilidad en ustedes, es hora, señores de que se formulen una severa y sobre todo, sincera autocritica, luego salgan y diganle a todo el pueblo catalán en qué les han fallado, pidan perdón y luego, en la próxima legislatura, hablen menos, piensen más, pongan manos a la obra en esa propuesta de gran coalición y puede que si son capaces de acercarse a la gente e interpretarla, puede entonces que la gente los escuche.

Pero hoy están lejos............................pero muy lejos de los intereses y problemas del pueblo catalán, hoy más que en independencia la gente piensa en encontrar trabajo, en pagar la hipoteca, en llegar a fin de mes, no en "embajadas", pero sí en la calidad de educación de sus hijos, en la seguridad, en el presente.

Y ustedes están muyyyyyy lejos de la gente, de sus problemas pero muy pegados a sus sillones y sus aspiraciones personales.